Entrevista a Luca Zevi sobre el derrumbe del puente de Génova

 Antonio La Gioia
4. octubre 2018
El "Ponte Morandi" después del derrumbe - Foto: Salvatore Fabbrizio, © Creative Commons
El pasado 14 de agosto se derrumbó un tramo de más de 200 metros del 'Puente Morandi' en Génova, una de las obras de excelencia de la ingeniería italiana del siglo pasado, causando 43 víctimas y varios heridos. Hablamos de ello con el arquitecto Luca Zevi, vicepresidente del IN / ARCH, el Instituto Nacional de Arquitectura Italiana, en esta entrevista concedida para Spanish-Architects.
Dos semanas después del colapso del viaducto sobre el Polcevera, el IN / ARCH formuló la propuesta de restaurar la infraestructura a través de una intervención de restauración y reintegración. ¿Puede darnos más detalles sobre esta hipótesis y sobre la reacción que ha generado en el mundo profesional e institucional?
Esta es una propuesta de puro sentido común, que tiene en cuenta la exigencia de satisfacer la doble necesidad de restaurar el sistema de movilidad urbana lo antes posible, por un lado, y, por el otro, de desarrollar una ruta alternativa - la deniminada Gronda o algo similar - que transfiera el tráfico de atravesamiento rápido fuera del tejido urbano. Para lograr el primer resultado no hay duda de que la restauración de las partes existentes del viaducto y la reintegración del puente sobre el Polcevera, con un proyecto arquitectónico claramente distinto y reconocible, es el único camino viable. Respecto al segundo aspecto - si es cierto, y parece serlo, que ya se planeó la construcción de una nueva ronda externa al centro habitado - la idea de demoler el viaducto actual para construir otro exactamente en la misma posición parece ser verdaderamente singular. Desde el mundo profesional, voces importantes y fidedignas han confirmado la viabilidad de consolidar el viaducto, por un lado, y la oportunidad de avanzar en esta dirección también para preservar un testimonio extraordinario de la "revolución industrial italiana", por el otro. El mundo institucional, por el contrario, desde el primer día se ha encaminado en la dirección de la demolición y reconstrucción desde cero, con el objetivo habitual de lograr un fácil consenso popular a través de la "ejecución sumaria" de la obra.
El "Ponte Morandi" antes del derrumbe - Foto: © Creative Commons
Después de la tragedia, el viaducto sobre el Polcevera se ha convertido para todos en el "Ponte Morandi", del nombre del ingeniero Riccardo Morandi que lo diseñó a principios de los años 60 y al que está dedicado. ¿Ve en esto el deseo de encontrar un solo culpable capaz de ocultar las responsabilidades de otros u otro?
Percibo en esto la voluntad de enfrentarse a la condición de un paciente - el "Ponte Morandi", enfermo por falta de atención preventiva - no transfiriéndolo de urgencia a la unidad de cuidados intensivos, como sería obvio, sino... matándolo para luego afirmar que estaba "genéticamente equivocado". Es una operación de gran cinismo, a la que debemos oponernos con determinación ante todo en el interés de la comunidad genovesa.
Unos días después del derrumbamiento del viaducto, el arquitecto genovés y senador vitalicio Renzo Piano entregó al Gobernador de la región Liguria un proyecto preliminar, que definió como "una idea de puente". ¿Considera que la contribución ofrecida por el arquitecto Piano ha proporcionado un aporte positivo a la definición del camino correcto hacia el proyecto o resulta de alguna manera una anomalía?
Aprecio el entusiasmo de Renzo Piano por querer contribuir a su ciudad herida, respondiendo en un tiempo récord a las solicitudes hechas por el Gobernador de Liguria y el Alcalde de Génova. Pero esas solicitudes fueron erróneas y, por lo tanto, espero que se invite a Renzo Piano tan pronto como sea posible para que actúe como garante de la operación correcta, es decir, la restauración y el restablecimiento del viaducto Morandi a través de un concurso internacional de proyecto.
Renzo Piano entrega el proyecto al Gobernador de Liguria Giovanni Toti - Foto: Facebook Giovanni Toti
El colapso del "Ponte Morandi" es el evento más impactante y dramático de este tipo que Italia ha experimentado en los últimos años y ha puesto de relieve las condiciones de alto riesgo de derrumbamiento en las que se encuentran muchas infraestructuras y edificios italianos. ¿Qué medidas deben tomarse para evitar que esta atención desaparezca junto con el clamor de la noticia?
Se requiere un plan de monitorización y mantenimiento programado del sistema de infraestructuras italiano, de manera similar a lo que sucede en otros países avanzados.
Después de poco más de un mes del trágico evento, ¿cómo valora la reacción del país y de las instituciones?
Los italianos, como siempre, en momentos de emergencia dan lo mejor de sí mismos, recuperando un antiguo espíritu de solidaridad que, desafortunadamente, en la vida cotidiana "normal", parece perdido. Por parte de las instituciones, en cambio, ha habido una determinación deplorable a proceder en la dirección equivocada, sin siquiera intentar una evaluación comparativa de las diversas soluciones posibles y su conveniencia relativa. En particular, impresiona el estruendoso silencio del MiBAC (Ministerio de Patrimonio y Actividades Culturales), del cual no ha llegado ni una sola palabra sobre la posible demolición de un importante bien cultural como el viaducto Morandi, que de hecho se ha dado por sentada.

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