Taller IAAC

El punto de partida del taller fue que los edificios ya no pueden concebirse como un conjunto de paquetes funcionales. La autosuficiencia del diseño necesita un proceso de generación formal desvinculado del concepto clásico de espacio arquitectónico. Y aunque la analogía parezca
simple, la manzana cerrada, con su desarrollo horizontal, se basa en un concepto de funcionalidad superado: el proceso de división y empaquetamiento.
Baghdad Proyecto, Guillermo López, México
Rendering: Guillermo López
Baghdad Proyecto: En un contexto no del todo occidental, las cosas parecen relacionarse con las ideas de acumulación, mejora y, supuestamente, progreso. El detonante de este proyecto fue pensar cómo abordar lo opuesto en una zona de guerra. El caso de estudio fue Bagdad. El edificio procura incorporar distintos microelementos para negociar con el contexto. Está compuesto por una estructura básica que puede acoger mejoras, pero también sobrevivir con lo mínimo.

Aire de Berlín
Chiara Farinea, Italia


El taller buscó poner en práctica un procedimiento basado en las siguientes premisas:
1. Contamos con un espacio físico que vamos a destinar a
una construcción.
2. Conocemos las funciones a realizarse en su interior.
3. Cada función tiene necesidades espaciales unívocamente
determinadas, que forman parte del saber técnico del
arquitecto.
4. Del espacio vacante se puede destinar un paquete de
cualidades espaciales a cada función.
Estas consideraciones hicieron que cada participante seleccionara una ciudad donde plantear un edificio vertical. Con esta decisión se disolvió la asociación espacio-fenómeno en las condiciones locales del
emplazamiento. Es decir, se concentró la atención en las características locales carentes de vínculo con lo espacial; en lugar de considerar la topografía, los linderos, los ejes o los aspectos visuales, se privilegiaron las características climáticas, la estructura socioeconómica o las formas de construcción, considerando condiciones aplicables a toda la ciudad.
Los alumnos dibujaron la arquitectura no a través de sus paquetes funcionales, sino de su dinámica y ambiente, eligiendo los equipamientos que más condicionan la autosuficiencia: electrodomésticos, interruptores, puertas, materiales... incorporando las innovaciones socio-
técnicas que posibilitan o dificultan la autosuficiencia, con su deseable idoneidad ambiental.
El taller pretendía concentrarse en la generación de un proto-objeto arquitectónico habitable. Para ello se solicitó una representación física a escala de los sistemas micro que definen la autosuficiencia arquitectónica,
junto con una selección de las innovaciones sociotécnicas en el entorno de la vivienda y de los usos complementarios que modifican las condiciones de autosuficiencia.
Se solicitó una primera traducción tridimensional mediante el ensamblaje de estructuras existentes. 
Por último, se hizo una restitución espacial del proyecto, para mapear la estructura del edificio, de la vivienda y de los usos complementarios.
Por Izaskun Chinchilla
Aire de Berlín, Chiara Farinea, Italia
Renderings: Chiara Farinea
Aire de Berlín

El proyecto empieza con el análisis de algunos fenómenos relevantes que ocurren en Berlín: el abandono y la reutilización de muebles y otros objetos viejos por medio del mercado remiten a la autosuficiencia económica; la ocupación de espacios vacíos en un edificio y el surgimiento de nuevas actividades en el interior remiten al aspecto social; los rápidos cambios en el clima remiten a la faceta ambiental. Cuatro pisos para el mercado, diez pisos para actividades sociales y seis pisos para viviendas componen el programa funcional del edificio. La idea es que la gente pueda ocupar esos espacios vacíos temporalmente, y organizar sus espacios y actividades con los objetos que encuentren en el mercado. El programa energético del edificio consiste en un sistema de captación externo, hecho con tubos de redes de silicón y paneles solares transparentes, un sistema de distribución y almacenamiento de H2 por pisos, una parte central con instalaciones y distribución vertical de agua, y un sistema de tiendas colgantes para dividir el espacio con rapidez. 
Renderings: Chiara Farinea
Campo de refugiados
Cristóbal Bernal, México
Campo de refugiados, Cristóbal Bernal, México
Rendering: Cristóbal Bernal
Campo de refugiados

Mediante un sistema constructivo modular puede generarse un edificio precario. La razón para construir un campo de refugiados vertical es darle forma tangible a una comunidad nacida de un cambio forzado abrupto. Este proyecto no busca resolver los problemas particulares de los refugiados, sino promover una vida comunitaria aceptable durante breves periodos. Con la escalada de los conflictos armados, la creciente irrupción de desastres naturales y los desequilibrios económicos mundiales, el número de personas desplazadas y sin hogar ha aumentado la demanda de viviendas como nunca. Las técnicas de construcción rápida y los refugios temporales permiten afrontar este problema. El sistema de ensamblaje se articula alrededor de conexiones estructurales y puede funcionar con diversos materiales, proporcionando las junturas por medio de una organización humanitaria. Así, el usuario puede ensamblar su casa de una forma acorde con sus necesidades. En la cubierta pueden usarse materiales tan diversos como fibra sintética, tela o concreto ligero. Asimismo, pueden agregarse instalaciones sanitarias y eléctricas básicas. 
Presented by
Edificio (micro)
autosuficiente

2007
Barcelona

Instituto de Arquitectura
Avanzada de Catalunya
www.iaac.net

Aire de Berlín
Chiara Farinea
Italia

Campo de refugiados
Cristóbal Bernal
México

Baghdad Project
Guillermo López
Méxicod

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