Fotografía: Cristóbal Palma
Este edificio de oficinas se levanta entre dos casas de los años treinta, refaccionadas y no protegidas por alguna ley de conservación histórica. El proyecto mantuvo 80% de las preexistencias y 44% de la superficie total construida (1,200 m2), en una zona que permite construir hasta 12 pisos, lo cual determina un alto valor del suelo, promoviendo la construcción en altura.
Con estas premisas, para evitar la venta del terreno y la consiguiente demolición de las casas, se concibió un nuevo edificio de sólo tres pisos. El diseño, basado en una estructura de madera laminada, permite su desmontaje y, por lo tanto, la posibilidad de levantar el edificio en otro sitio, así como de reciclar los materiales, en una suerte de "transitividad" arquitectónica.
Asimismo, la elección de una misma sección (9 x 34 cm) de viga para todo el proyecto, permitió una gran eficiencia en el corte del árbol. La madera utilizada es un incentivo a la reforestación, ya que pertenece a un tipo de bosque renovable, que además emite muy bajas emisiones de carbono.
Edificio de oficinas
2008
Santiago, Chile
Arquitectura
Alberto Mozó Studio
Colaboradores
Francisca Cifuentes
Mauricio Leal
Ingeniería estructural
Juan López
Construcción
Empresa Forestal Arauco
Constructora Las Torcazas
Superficie construida
623 m2
2008
Santiago, Chile
Arquitectura
Alberto Mozó Studio
Colaboradores
Francisca Cifuentes
Mauricio Leal
Ingeniería estructural
Juan López
Construcción
Empresa Forestal Arauco
Constructora Las Torcazas
Superficie construida
623 m2







