El desafío de pensar una morada como instancia protectora en el campo abierto parece ser de una obviedad paradójica, porque se encuentra en un sitio donde reina la inseguridad.
La casa se concibió refinada, con la máxima atención a la finalidad de hacerla. Tal vez por ello, la acción de esconder su nombre propio (LA) revela la estrategia de imaginarla no como obra singular, sino como la continuidad de las acciones que movilizan los recursos disponibles en un lugar anónimo, para desde ahí erigirla como instrumento contra la intemperie.
La casa es un plano, oblicua y con pliegues, para mejorar su inercia y ampliar su resistencia. Parece flotar, con cierres simples y elementales coberturas. La construcción, hecha entre muchos, fue un desafío y un registro de gestos para el amparo. Concibe el material como materia y desde esa libertad conjura sus acciones.
Pabellón
2009
Santaní, Paraguay
Arquitetcura
Solano Benítez
Gabinete de Arquitectura
2009
Santaní, Paraguay
Arquitetcura
Solano Benítez
Gabinete de Arquitectura





