La casa fue concebida como una gran masa pétrea, perforada para generar distintas relaciones entre el habitante y el paisaje. Cada abertura es única y su forma, ubicación y proporción responden a esta intención.
Fotografía: Paisajes Emergentes
A través de algunas se ve el paisaje en lejanía; otras establecen relaciones con fragmentos de la casa, como si se tratara de una construcción distinta. Por las horadaciones se ven las piedras o los árboles frutales ya presentes en la parcela, un antiguo bosque de coníferas o los linderos con yarumos blancos. La nueva vegetación aún está creciendo y será de vital importancia para el ordenamiento del espacio.
El sesgo de cada perforación corresponde a dos situaciones: circular y permanecer. Al circular, siempre se tiene una visión sesgada del paisaje, plagada de reflejos; en la quietud, la casa se desdibuja dejando ver fragmentos de sí misma filtrados por reflejos del paisaje en el cristal. Las alturas variables en el interior regulan las relaciones espaciales: las alturas menores corresponden a los umbrales de las puertas, haciendo que los corredores se vean más extensos; las alturas mayores orientan la mirada hacia el paisaje.
Vivienda
2009
El Alto de las Palmas
Medellín
Arquitectura
Paisajes Emergentes
Edgar I. Mazo
Luis R. Callejas
Sebastián Mejía
2009
El Alto de las Palmas
Medellín
Arquitectura
Paisajes Emergentes
Edgar I. Mazo
Luis R. Callejas
Sebastián Mejía






